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el chico del vídeo

me pareció ver un lindo...

me pareció ver un lindo... La otra tarde entró en el vídeo la abuela del Piolín, y me dijo: “Oye majo, no tendrás unas tenacitas para dejarme un momentito”, yo me metí las manos en los bolsillos pero solo llevaba dos chupachups, un palote, y una tarjeta de un club de carretera que juro no haber pisado. A mí de primeras la viejecita ya me dio mala espina, quizás era porque me recordaba a la abuela de Piolín y nunca he podido reprimir cierta antipatía ante esas criaturas caricaturescas a las que todo les sale bien como son Piolín, el Correcaminos, Enrique Iglesias, o Jose Luís Moreno; pero bueno aún con todo acabé en el almacén buscando lo que la “adorable viejecita” me pedía. Mientras revolvía en la caja de herramientas me decía a mí mismo que si la vieja me hubiera contado para qué quería las “tenacitas” igual podría ayudarla mejor. Al final encontré una herramienta que no sé si eran unas tenazas o unos alicates –disculpen la imprecisión, pero soy víctima de un fatal sistema educativo- que pensé que tal vez podrían ser útil a la vieja. Cuando me dispongo a entregárselas es cuando me dice: “Ven a ver si me puedes ayudar tú, que seguro que tienes más fuerza”. A mí que una señora de casi ochenta años crea que yo tengo más fuerza que ella es algo que me envalentona, así que salí detrás de ella con la herramienta “esa” en las manos. Y justo en la puerta del vídeo es donde me encuentro el carrito del Carrefour, y la vieja dice: “tira tu, que yo no puedo… ¿no es una pena que esa moneda se quede allí abandonada?”. Yo que las canas las respeto hasta en las ratas de cloaca, hago lo que la vieja me dice, pero sin mucho esfuerzo porque me siento un poco delincuente, además qué iban a pensar mis clientes si se encuentran al chico del vídeo haciendo una cosa tan superilegal, que no es por nada, pero en este barrio son muy chismosos, y todo se sabe, y vete a tú saber si se corre el rumor, ya me veo los titulares: “El chico del vídeo y su abuela cabecillas de una banda de peligrosos delincuentes: por las mañanas se hacen farmacias, por las noches revientan las lunas de los escaparates de las joyerías, y por las tardes se les ha visto a la abuela y el nieto armados con unas tenazas desvalijando carritos abandonados del Carrefour"."

5 comentarios

paola -

como se llama la abuelita de piolin

Polen -

¿y que hiciste al final? andaaa, cuentamelo :)

ga -

primera vez acá, está muy, pero muy bueno, hasta pronto!!

Carlos -

ser Piolín por unos minutos, no tiene precio.

ni siquiera el valor de esa moneda abandonada

Gam -

Me hubiese encantado mirarle desde un balcón cercano!